Buscan limitar la llegada de cruceros

Varios puertos han puesto límites al acceso de los cruceros de pasajeros, algunos, atendiendo razones lógicas. Y otros simplemente como un “round” más de una lucha entre políticos.

Palma_de_Mallorca

Cruceros gigantescos, detrás del amarradero de yates y veleros en Palma de Mallorca

Norte o sur, dulce o salado, a vela o a motor. El mundo parece (al menos en los primeros años de un mercado) ser binario.

En algunos puertos el enamoramiento que brinda la prosperidad que traen los cruceros, parecería ir menguando y caer en una lucha matrimonial (entre puertos y navieras), donde comienza a establecerse, seriamente, hasta dónde si y hasta donde no.

Desde estas páginas ya hemos comentado el caso de la isla de Buzios (Brasil) donde los grupos ecologistas pusieron límite a la cantidad de naves fondeadas frente a Armação dos Búzios (ver nota). En el Viejo Continente, la italiana Venecia hizo punta de lanza del tema, ya hace algunos años (ver nota), amparados no en un tema ecológico, sino en un real peligro que genera el movimiento de aguas respecto de los cimientos de la ciudad.

Más recientemente el diario El País, en su nota “El dilema de la ciudad flotante” dejaba entrever ciertos temores por parte de grupos ecologistas y “la ciudadanía” de Barcelona, respecto del arribo del Harmony of the Seas, el crucero más grande del mundo, quien hizo de la capital catalana su “home port” (puerto base) durante la temporada. Si embargo esta nota, además de no mostrar las soluciones tecnológicas que hoy ya existen y que se podrían implementar en el puerto catalán, dejaba intuír un “tufillo” político de encono entre la alcaldeza de Barcelona y los directivos del puerto (o quizás solo es idea mía).

Barcelona es un gran puerto comercial y los problemas ecológicos no solo se limitarían a la presencia de cruceros, sino también a buques de carga, ferrys y otras naves que circulan por la zona.

Esta semana el periódico Mallorca Confidencial titulaba, el 2 de agosto, “Es urgente limitar el turismo de cruceros“. En el artículo se cita a la agrupación “Amics de la Terra” quien ha considerado urgente analizar el impacto y poner límites al número de cruceros que visitan Palma ya que no existen datos sobre el impacto que éstos generan.

Continúa el artículo diciendo que es necesario establecer un límite en el número de grandes barcos que visitan las Islas simultáneamente, “que colapsan el centro de Palma, que son muy contaminantes durante el viaje y durante su estancia y generan una enorme cantidad de residuos sólidos y líquidos que dejan aquí”, destacando entre otros aspectos.

Además de controlar las emisiones y el ruido, Amics de la Terra, insta a las administraciones a hacer un estudio de capacidad de carga de Mallorca y a limitar el número de barcos que pueden coincidir el mismo día.

Sin duda la actividad genera un impacto grande en las comunidades donde hace escalas y no solo me refiero al impacto ecológico, sino también al económico. Es quizás, entonces, momento de poner las “barbas en remojo” y buscar un equilibrio entre cuánto estamos dispuestos a dejar de ganar, en pro de mejorar el ecosistema de los puertos, que tanto disfrutan los cruceros.

Fuentes: El País / Mallorca Confidencial / Noticias de Cruceros

Comentarios

comentarios

Powered by Facebook Comments

banner-costa-pie_noviembre-2016

Super_Tarifa_MSC2

García Fernández Turismo

Alamo Rent a Car

Daily_Travelling_News

Minerbi & Silveira Comunicación Corporativa

Cruise Crew Only

Artefisico