Grytviken y otras escalas

Las Georgias son un destino poco común, ya que se encuentran a dos días de navegación desde las Malvinas, por lo tanto son nuestro destino exótico en el crucero del Sea Spirit.

Grytviken City

Finalmente luego de una caminata ardua entre montañas y lagos, llegamos a Grytviken

A bordo del Sea Spirit.- Tal como mostráramos en la última entrega, el Sea Spirit llegó a las Islas Georgias e hicimos contacto con los pingüinos rey.

Un día antes habíamos hablado con Jonathan Zaccaria, el Jefe de Expedición y él nos contaba lo siguiente acerca del resto del viaje:

En los días siguientes recorrimos Grytviken (la capital de las islas), donde habitan 4 personas todo el año y en verano para atender a los (pocos) cruceros que hacen escala aquí, la población llega a casi 11 individuos.

Luego fue hora de Fortuna Bay, la pingüinera más gigantesca que vimos, con más de medio millón de individuos y el último punto fue la Prion Island, donde a través de una pasarela de madera pudimos ver más foquitas bebés y los increíblemente grandes Albatros bebés.

Cronista todo terreno se busca...

Quizás algunos no lo sepan, pero la vida del periodista de cruceros no es muy movida, por eso al preguntar a nuestro jefe de expedición acerca de la caminata entre Maiviken (donde el barco nos dejaría y se iría a Grytviken) y su grado de dificultad, el respondió: "la primer escalada es un poco dura, pero el resto es muy bonito..."

Y he aquí estimado lector el punto de inflexión, el instante en que uno confía en su alma viajera y accede a ser parte de la caminata.

Todo comenzó con la bajada a tierra en los zodiac. Al llegar a Maiviken, que es una ensenada en el extremo norte de la península Thatcher entre la bahía Cumberland Oeste y la bahía Cumberland Este, ya algo me hacía prevér una jornada azarosa.

El sitio lleva este nombre por gracia de Otto Nordenskjöld (líder de la Expedición Antártica Sueca, 1901-1904) la llamó "Majviken" (ensenada Mayo) después del día de mayo de 1902, el día en que se descubrió esta cala. Respecto del nombre de la península, fue nombrada por el Comité Antártico de Lugares Geográficos del Reino Unido en 1991, a sugerencia de los miembros de la Royal Geographical Society, en homenaje a la primer ministra británica entre 1979 y 1990 quien tuvo una gran incidencia en los eventos que desembocaron en la guerra de Malvinas.

Si bien algunos miembros de la expedición (bastante mas jóvenes que uno) decidieron volver en los zodiac, mi honra estaba en juego y de ahí no me moví.

Comenzamos esa escalada que Jonathan definió como dura, que resultó ser espantosamente dura, porque a a la pendiente de la misma se sumó el suelo que era como de una vegetación tipo tundra, que se hunde al pisarla, o sea, era como caminar sobre un colchón mojado.

De entrada comencé la escalada con buen ritmo, pasando a la mitad de los participantes, pero luego me di cuenta de aquello que dicen los maratonistas (guardá piernas y guardá aire). Ambas empezaron a faltarme cuando llegamos al tope de esa subida, que dicho sea de paso, fue solo la primera de tres !!!.

Pero ya estaba arriba, así que ya en el último cuarto de los participantes, continúe, no sin antes el auxilio de Marta, la guía de los kayak, quien había traido bastones de trekking por si a alguien le fallaban las piernas (Marta eres una genia !!!).

Yo ya me sentía atravesando la cordillera de San Telmo, aunque si bien la veíamos, estábamos caminando por un cordón de valles en su interior.

A la hora (o al menos eso me pareció a mi) dimos con el lago Maivatn (otro imposible nombre noruego) y una estación construída para pernoctar cuando el tiempo no permite seguir la caminata (de quienes habitan la zona).

Cruzamos el paso Lewis, donde tratando de poner cara de descansados, nos sacamos una foto grupal e intentamos seguir adelante. Mi posición ya en ese momento era 4° (de atrás para adelante).

Según wikipedia: se ha dicho que la isla es como "el Himalaya del Sur", ya que se caracteriza por colinas y montañas abruptas y elevadas, cubiertas por lo general con nieve; la presencia de numerosos glaciares que descienden de la cordillera y enormes ventisqueros... y yo trataba de recorrerlos estóicamente...

Continuamos la caminata por el valle Bore y finalmente el premio mayor: al pié de una bajada vimos, desde atrás, la pequeña población de Grytviken, junto a la caleta King Eduard o Vago (según sea el origen del mapa que está leyendo).

Una vez allí agradecimos, en la pequeña iglesia, el haber aguantado los 4 kilómetros de recorrido y repicaron las campanas en señal de júbilo ya que nadie quedó en el camino. Mi posición final fue la de penúltimo, pero a mucha honra.

Grytviken y su historia

La primera ocupación e instalación definitiva en la isla San Pedro y sus adyacentes, se realizó el 16 de noviembre de 1904, cuando la Compañía Argentina de Pesca S.A. (CAP) se instaló permanentemente en Grytviken al amparo de leyes argentinas, arribando a esa isla, por entonces deshabitada con dos veleros (Louise y Rolf) y un ballenero a vapor (Fortuna) provenientes de Buenos Aires y matriculados en dicho puerto; a los que posteriormente se agregarían una veintena de barcos pertenecientes a esa corriente pobladora argentina. Se sostiene que por estas razones, en especial por el hecho que en Grytviken ondeaba la bandera argentina y las leyes usadas eran desde 1904 las de ese país, que el lugar ya era de soberanía argentina.

Carl Anton Larsen, noruego nacionalizado británico y director de la Compañía Argentina de Pesca, organizó la construcción de Puerto Grytviken; un trabajo notable hecho por 60 noruegos, originarios de Vestfold, que comenzó con su llegada el 16 de noviembre hasta la finalización de las obras de la fábrica de aceite de ballena, que comenzó su producción el 22 de diciembrede 1904. Tiempo después llegaron a la isla argentinos e inmigrantes suecos. 

Larsen encontró que Grytviken era un lugar «ideal», ya que estaban todas las cualidades necesarias para una operación ballenera: una gran abundancia de ballenas en sus cercanías, un puerto seguro, un sitio justo sobre el nivel del mar apropiado para construcciones terrestres, y una abundante provision de agua dulce (recordemos los más de 100 glaciares que posee el archipiélago)

La estación tuvo un éxito fenomenal, capturando 195 ballenas solo en la primera temporada. La primera partida de aceite con destino a Buenos Aires partió el 18 de febrero de 1905. Los balleneros usaban todas las partes de los animales: con la grasa y las vísceras se extrajo el aceite, y los huesos y la carne fueron convertidos en fertilizantes y forraje. Los elefantes marinos también fueron cazados por su grasa. Los productos mencionados anteriormente, y que llegaban a Buenos Aires, eran considerados por la Aduana Argentina como «producto nacional».

De esa época solo quedan restos y de la presencia argentina en esta población solo queda una bandera de guerra en el museo y otra (más sutil) pintada en una de las chimeneas de los buques balleneros varados frente al museo, que pertenecían a la CAP (ver flecha roja).

Ballenero de la CAP

Los balleneros de la CAP, nótese la bandera argentina en la chimenea de uno de ellos.

El paseo por el museo, el correo, y la tienda de recuerdos son imperdibles, como así también una visita al cementerio para ver la tumba de Sir Ernest Shacketon.

Por la tarde (si aunque parezca mentira todo esto lo hicimos a la mañana) partimos hacia Fortuna Bay, una bahía impresionante con un glaciar gigantesco y otra pingüinera enorme de los denominados "Rey".

Al día siguiente hicimos escala en la Isla Prion, donde recorrimos un sendero de madera en el que se cruzaban pingüinos y foquitas. Al final del recorrido un mirador mostraba vistas de 360° del imponente espectáculo: decenas de nidos de albatros con su "pichones", algo creciditos, pero aún con plumón y sin volar.

En esta isla nuestro GPS indicó 54° 00,1´Sur y 037° 06,2´Oeste y la temperatura rozó los 7°C. Gracias a Dios el viento se mantuvo calmo en este día nublado.

Luego regresamos a la nave y emprendimos la navegación hasta nuestra próxima meta: Las Islas Malvinas.

Vea más fotos de este increíble viaje en nuestro FACEBOOK.

Para más información sobre Poseidon Expeditions y sus cruceros de expedición consulte a su agente de viajes o a García Fernandez Turismo, tel. +54 11 4320-1450

La asistencia de este crucero fue brindada por Coris, la compañía de asistencia al viajero en Argentina.

Fuente: Noticias de Cruceros
Video: Gentileza Mariana Vivian Bravo

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