On Board Trasatlántico en el “MSC Poesia”

Este año dos cruceros transatlánticos son cubiertos por Noticias de Cruceros, he aquí el que iniciamos en la nave de MSC.

MSC Poesia desde el taxi

La lluvia invernal empaña la visión del MSC Poesia desde el taxi/lancha veneciano

A bordo del MSC Poesia. Un crucero “transatlántico” significa un viaje en barco que arranca en un continente y termina en otro, cruzando el Atlántico en uno u otro sentido.

Estos viajes la mayoría de las veces corresponden a cruceros de reposicionamiento, que es cuando una nave estaba trabajando en una zona (en nuestro caso el Mediterráneo) y terminada la temporada allí, la llevan a hacer la temporada alta en otro lado (por ejemplo Sudamérica).

Estos viajes la naviera debe hacerlos sí o sí, ya que debe trasladar su barco de una zona a otra. Claro que, como es lógico, si el viaje deben hacerlo de todas formas, lo mejor es hacerlo con muchos huéspedes. Así el “delivery” del resort flotante además, se vuelve rentable.

De esa forma los viajes de repsicionamiento suelen ser los que tarifas más bajas tienen por día navegado.

En el caso de los cruceros que arrancan en Europa y finalizan en Sudamérica (“bajan” en noviembre y “suben” en marzo) suelen durar unas tres semanas.

Y aquí la última consideración genérica: “la edad del crucerista es directamente proporcional a la duración del crucero” por lo tanto estos cruceros están mayormente tomados por gente que posee, no solo el dinero para hacerlo, sino también el tiempo. Algo que los jóvenes usualmente no tienen.

Nuestro On Board

Gracias a una invitación de MSC Cruceros viajamos a Venecia para embarcarnos en el MSC Poesía, que hará su viaje de reposicionamiento entre “La Serenissima” y “La Reina del Plata”.

Un Boeing 777 de Alitalia nos dejó en Fiumicino, el aeropuerto de la capital italiana y desde allí un Airbus 320 nos dejó en la maravillosa Venecia. Una vez más tuvimos la posibilidad de comprobar que a pesar de haber pagado exceso de maletas (por nuestro material de trabajo) se nos penalizó aún más por el peso de una de ellas y lo que es peor, la misma no tuvo el tratamiento de “Fragil” requerido por nosotros en el counter y llegó totalmente destrozada. Por suerte habíamos tenido la idea de cubrirla con un film (de esos que vende una empresa a la entrada del Aeropuerto de Ezeiza), lo que evitó que se perdiera su contenido, pero al decir verdad si tenemos que hablar del servicio de Alitalia para con el equipaje es francamente lamentable.

Migraciones y aduana (en estado de alerta) suelen ser engorrosas, sin embargo tratando de entender la situación, logramos (luego de mostrar hasta el color de las medias) pasar sin problema alguno.

Si Ud. llega a la noche a Venecia, tenga en cuenta que no todos los servicios de transfer Aeropuerto-Hotel funcionan las 24 hs. y a traves de una combinación del bus 5 con las lanchas de Allilaguna (vaporetto), pudimos a un precio razonable (14 Euros) llegar hasta el Hotel Molino Stucky Hilton.

Claro, que si ubieramos tomado una lancha privada por 150 Euros nos hubiera dejado en la misma puerta. Pero no. Al tomar el servicio “económico” tuvimos que caminar 200 metros y dos puentes hasta el lobby del hotel.

Hilton Molino Stucky

Hotel Molino Stucky Hilton, un “mimo” de una noche pre-crucero

Sería bueno que el hotel, ya que es un 5 estrellas, tuviera un servicio de transfer propio, incluido. Tal como tiene el “shuttle” a la Piazza San Marco durante todo el día.

Ahora por un momento, estimado lector, imagine nuestra traza con las maletas (una destrozada, pero empaquetada), a las 23:45 hs. y luego de 200 metros de caminar con un frío invernal, llovizna, puentes y bruma… El pobre conserje, cuando nos vió creyó que se trataba de parte del elenco de “Viven” a juzgar por nuestro estado. Y a partir de allí comenzaron los “mimos”, clásicos en un hotel de alta categoría.

En una estupenda habitación nos esperaban unos amenities brindados por la gerencia del hotel a los que le sumamos un room service (ya que la cena de Alitalia tampoco había sido muy satisfactoria) con dos sandwiches del más fino prosciutto di parma.

Ya repuestos por la mañana nos dedicamos a recorrer esta magnífica ciudad.

Venecia está compuesta por 120 pequeñas islas unidas entre sí por 455 puentes, si incluimos las islas de Murano y Burano. Sin embargo el tránsito es muy agil y desde el Molino Sticky el shuttle “vaporetto” nos dejó en la otra margen del Gran Canal y de allí caminamos unos 100 metros entre góndolas y puestos callejeros hasta nuestro destino. la plaza más famosa del Adriático.

Un poco de historia

La historia de Venecia se remonta al año 421, en el cual los habitantes de la región, ante la amenaza de las invasiones de longobardos y hunos que habían destruido la capital, Aquilea, se refugiaron en las marismas de la desembocadura del Po, en la laguna situada en el golfo, entre la península Itálica y la balcánica, llamado más tarde precisamente golfo de Venecia. Las construcciones de esta época eran simples edificaciones lacustres, erigidas sobre palafitos. Debido a esta estratégica característica geográfica, Venecia tuvo desde entonces una gran independencia respecto a sus dominadores gracias a la barrera natural de la cadena de islas en una laguna profunda que impedía un ataque de caballería o infantería.

Su expansión edilicia se produjo entre los siglos VII y XII, es decir en 500 años pasó de ser una aldea de palafitos a una pujante urbe que tres siglos más tarde ejercería su poder político en las costas del Adriático y llegaría hasta Chipre, en lo más oriental del Mediterráneo.

En 1410, Venecia controlaba la mayor parte del Véneto, incluyendo ciudades como Verona, Padua y Udine y más tarde Brescia y Bérgamo (llamadas colectivamente el Stato di Terraferma), controlando una flota de casi 3.300 navíos. El mar Adriático se convirtió en el “mare veneziano“, desde Corfú hasta el río Po, mientras las posesiones del Stato di Mare alcanzaban Chipre, Creta, Eubea, varias islas del Mar Egeo y numerosos enclaves en los Balcanes, mientras las flotas venecianas mantenían activo comercio con todo el Mediterráneo, extendiendo su red de contactos mercantiles por toda Europa y Medio Oriente desde Inglaterra hasta Egipto, siendo que la misma ciudad de Venecia superaba los 100.000 habitantes, cifra elevadísima para la época.

Pero en esta tierra finita no hay poderes infinitos y el Imperio Otomano, el crecimiento de España, luego del descubrimiento del nuevo mundo, y sus luchas contra los turcos marcaron la decadencia de la Serenissima República de Venecia (también llamada Serenissima Repubblica di San Marco, por ser San Marcos el patrono de la ciudad).

Sin poder enfrentarse exitosamente a sus nuevos competidores en el comercio del Mediterráneo (y en el mismo Adriático), sin industrias de gran tamaño, y sin colonias ricas que sostengan el Estado, la República halla un nuevo filón de riqueza en la lotería y los juegos de azar, así como en la prostitución, atrayendo a Venecia visitantes adinerados de toda Europa. En 1797 llegan a contarse hasta 176 casinos legales en la capital, mientras las festividades (incluyendo al carnaval) se suceden a lo largo del año casi sin descanso.

En la práctica las atracciones turísticas del juego y el meretricio eran la fuente de casi el único ingreso regular que percibía el fisco veneciano desde 1750. En contraste, la flota comercial veneciana estaba formada en 1792 sólo por 309 navíos, menos de la décima parte de lo que era en su apogeo tres siglos antes.

En marzo de 1797, el territorio de Venecia fue invadido por las tropas del general Napoleón Bonaparte, tanto por tierra como por mar, las ciudades del Stato di Terraferma se rindieron rápidamente ante la superioridad numérica francesa, mientras que la propia flota de guerra veneciana estaba formada por sólo 11 barcos útiles, pero incapaces de resistir. Tras la firma del Tratado de Campoformio en octubre del mismo año, se repartió el territorio de Venecia entre Francia y Austria. En 1866 el Véneto y Venecia se incorporaron al Reino de Italia.

La “piazza San Marco”

Napoleón Bonaparte dijo de esta plaza que era «el salón más bello de Europa». Las demás plazas de Venecia se llaman campo. El suelo es de losas de piedra de Istria. La plaza está delimitada por edificios famosos: al fondo, la fachada de la basílica de San Marcos, el Campanile de ladrillo, (desde allí señalaban la llegada de los barcos y los incendios de la ciudad. Hay que subir para ver la vista de Venecia), el Palacio Ducal, la Torre del Reloj. Delimitando la gran plaza con una longitud de casi 350 m están los dos edificios llamados Procuradurías Viejas y Procuradurías Nuevas, cuyas fachadas son una continua arcada.

Caminar por sus galerías es ver la historia hecha edificio y la modernidad en las marcas de sus locales comerciales. Lo mejor del diseño, la indumentaria y la joyería mundial están allí.

Luego de recorrerla íntegramente y perdernos en sus callecitas que dan a canales plagados de “Gondolieri” paramos a tomar en el Caffe Florian una cerveza y un sándwich de jamón (otra vez el presunto di parma, que está buenísimo) (se pueden ver las fotos en nuestro Instagram).

Embarcando

La llovizna fue una compañera permanente de este viaje, sin embargo esto no le quitó la magia que genera esta ciudad y que cautiva a todos los visitantes.

Nuevamente en el hotel tomamos un taxi (acuático, por supuesto) hasta la Terminal de Cruceros de Venecia. El costo fue de 70 Euros, algo “salado” si se quiere, pero con un servicio rápido, seguro y que se encargó de bajar nuestras valijas hasta la pequeña nave y luego subirlas hasta el muelle.

La llovizna ya se había convertido en lluvia y la oscuridad de la tarde invernal hacía prever que nadie nos recibiría. En el muelle esperaban el Splendour of the Seas, de la norteamericana Royal Caribbean y el italianísimo MSC Poesia. Nuestro nuevo hogar por las próximas 3 semanas.

El buque

El MSC Poesia fue construído por el Astillero STX France en Octubre de 2008, es el tercero de su clase y es gemelo del MSC Orchestra, MSC Musica y MSC Magnifica. Su costo original fue de € 360 millones. El diseño interior del barco estuvo a cargo de la firma De Jorio Design International, de neto corte italiano, donde la impronta de las mujeres de la familia Aponte (esposa e hija del dueño de la naviera) estuvieron presentes en todos los detalles. Sus dimensiones son:

  • Tonelaje de registro bruto: 92.409 gt.
  • Eslora: 293,80 m.
  • Manga: 32,20 m.
  • Cubiertas para pasajeros: 13
  • Capacidad: 3.013 huéspedes y 987 tripulantes
  • Índice de espacio: 85,68 m³/pax.
  • Índice de servicio: 3 pax/trip.

Su inauguración se realizó en Dover, Reino Unido y su madrina fue la actriz Sophia Loren, tal como es costumbre en la naviera de la familia Aponte. Sin embargo también ha tenido, una madrina de “temporada” cuando hace dos años hizo sus primeras incursiones por el Río de la Plata, y ésta fue la modelo Valeria Mazza.

El barco cuenta con 22.000 metros cuadrados de espacios públicos, incluyen el MSC Aurea Spa, un centro de bienestar balinés que ofrece tratamientos de belleza y un gimnasio, 2 piscinas, 16 bares y salones y 5 restaurantes. A bordo existen 1.275 cabinas, el 78% de los cuales son exteriores y el 65% cuentan con balcón.

Video del MSC Poesia

Más fotos del MSC Poesia en nuestro FACEBOOK

Fuentes: Hilton Hotels / Noticias de Cruceros

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