Conferencia de Alfredo Barragán, capitán de la “Atlantis”

En 1984, cinco argentinos audaces cumplieron el sueño de navegar como hace más de 3.500 años. El martes pasado, el Capitán de la Expedición Atlántis, Alfredo Barragán, dio una conferencia organizada por la Fundación Escuela Goleta Santa Máría de los Buenos Ayres.

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El Almirante Diego Leivas, Presidente de la Fundación Escuela Goleta Santa María de los Buenos Ayres, agradece a Alfredo Barragán su presentación

Buenos Aires, Argentina. El martes pasado la Fundación Escuela Goleta Santa María de los Buenos Ayres organizó una conferencia en el auditorio de la Escuela de Ciencias del Mar (ESCM) con la presencia del Dr. Alfredo Barragán, Capitán de la Expedición Atlántis, que en 1984 demostró la factibilidad de la presencia africana en el continente americano uniendo Canarias con Venezuela en una primitiva balsa de troncos.

Luego de la proyección de un video donde se destacaron todas las expediciones comandadas por Barragán y realizadas por el CADEI (Centro de Actividades Deportivas, Exploración e Investigación), el abogado dolorense expuso su punto de vista acerca de los desafíos que vive el hombre de hoy y la manera en que él ha logrado realizar expediciones que fueron muchas veces tildadas de “imposibles”.

Expedición Atlantis

Balsa_Atlantis_Tenerife

La balsa Atlantis partiendo de Tenerife

La experiencia representa la victoria mental y espiritual del hombre frente a sus propios frenos. Durante cincuenta y dos días a través del Atlántico, arriba de nueve troncos de madera balsa, sin timón, bajo el sol, o soportando olas y tormentas, cinco hombres navegaron hace 31 años a favor del viento y de la humanidad, tras la huella del sol poniente. Romanticismo puro.

La idea del desafío fue de Alfredo Barragán, quién tras leer mucho y profundizar sobre las colosales cabezas Olmecas mexicanas (esculturas de hombres de raza negra), se convenció de que el africano pudo haber llegado a este continente 3.500 años antes que Cristóbal Colón.  Investigó, formó un equipo y probó su teoría.

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Alfredo Barragan (der.) y Ricardo Marengo (en aquel entonces periodista de la Editorial Perfil) sobre la balsa minutos antes de embarcarla hacia Canarias (foto archivo)

El grupo quedó conformado por Jorge Iriberri, Horacio Giaccaglia, Daniel Sánchez Magariños y Félix Arrieta, el camarógrafo que documentaría el viaje. Durante cuatro años idearon la travesía, viajaron a Ecuador para conseguir la madera de la balsa y la armaron en el Astillero Naval Federico Contessi de Mar del Plata.

Salieron el 22 de mayo del puerto de Santa Cruz de Tenerife, en Canarias, bajo una tormenta con olas de más de dos metros (“nos daban por muertos”, cuenta) y llegaron el 12 de julio al puerto venezolano de La Guayra. Llevaron 1.200 litros de agua y comida como para un campamento de 100 días. Por suerte, ya que misteriosamente jamás lograron pescar un pez en todo el viaje. Al zarpar, Barragán, al que no se le escapan los detalles, notó algo: “Nos habíamos olvidado el protector solar, que era fundamental”. Encontraron una solución. “Nos untamos la grasa de unos chorizos que llevábamos. Olíamos a chanchos, pero zafamos”, ríe, quien también fue sorprendido a bordo cuando Arrieta le confesó un “detalle”: no sabía nadar. “De haberlo sabido no lo embarcaba”, confiesa Barragán.

Alfredo Barragan

Alfredo Barragan

“Nunca tuvimos miedo. Elegí cuatro románticos, enamorados de esta idea. Siempre supe que llegaríamos”, confiesa el capitán. Barragán sabía que la corriente del mar lo dejaría en el Nuevo Continente. Igualmente las consultas con su amigo, el español Vital Alsar Ramírez y el famoso diseñador de veleros Manuel Campos le ayudaron a convencerse que estaba en lo cierto. Tan así fue que nunca se desviaron más de 25 millas náuticas de la ruta trazada.

Fue un viaje solitario. “Estábamos fuera de la ruta comercial. Vimos un barco al tercer día y el otro, 45 días más tarde. Solitos, mar y cielo”, dice. Cruzaron casi 6.000 kilómetros a la velocidad que camina el hombre: 5 kilómetros por hora. La balsa nunca se detuvo (ni podía hacerlo). Ellos gracias a un equipo de BLU transmitían las alternativas del viaje a radioficionados que servían de “voceros” acerca de cada singladura.

Luego del arribo fue recibido con honores por el aquel entonces Presidente Raúl Alfonsín.

Toda la expedición y el posterior film se hizo sin “sponsors” (algo poco común en nuestros días). La ayuda vino directamente de cada empresario quien aceptó ayudar en forma totalmente anónima y fué ése gesto el que llevó a buen fin esta expedición. “Es la obra maestra, es inmaculada y perfecta, una invitación al hombre a creer en sí mismo” dijo Barragán.

El cierre de la charla motivacional realizada este martes tuvo el broche de oro, recordando la frase que dijera el propio Barragán cuando pisó suelo en La Guayra (Venezuela): “Que el hombre sepa que el hombre puede”.

La Fundación

La Fundación Escuela Goleta del Bicentenario Santa María de los Buenos Ayres es una organización civil, no gubernamental y sin fines de lucro cuyo objetivo es desarrollar una escuela de vida y valores en un barco a vela: un bergantín-goleta de 52 m de eslora que sirva como plataforma formadora de valores y espíritu, para todos los jóvenes de la República Argentina.

Noticias de Cruceros colabora de manera constante, con esta fundación y con el programa “Amigos” de dicha ONG. Si Ud. desea colaborar con el proyecto visite la página  http://www.escuelagoleta.org.ar 

Fuentes: Clarín / CADEI / ABC / Noticias de Cruceros

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