Mi Buenos Aires querido

La llegada al puerto final siempre está teñida de un azul melancólico, aunque un sol radiante nos ayudó a despedirnos del MSC Magnifica.

Arribando a Buenos Aires

Desde el piso 11 a proa seguimos el ingreso del MSC Magnifica en el puerto de Buenos Aires

Una maravillosa mañana soleada nos recibe en Buenos Aires, ideal para ir al piso 11, al balcón de proa para la última foto antes del desembarque, escuchando con mis auriculares al “zorzal criollo” (Carlos Gardel) cantando “Mi Buenos Aires querido”.

La gente deambula con bolsos de mano y mucha, cara de sueño por los pasillos. De repente nos cruzamos con una pareja, ella de impecable trajecito (obviamente desde la terminal iba a la oficina) y él de elegante sport (pantalón pinzado y una polo) pero ¡en patas!. Los zapatos habían quedado en la valija que despacharon la madrugada anterior… y el costo del olvido sería bajar descalzo hasta la terminal para bucear en la valija correcta, dónde había quedado el calzado para ese día.

Los “housekeepers” se apuran a dar vuelta cada cabina, ya que a las 11 hs. comenzarán a subir los nuevos pasajeros. Los tripulantes ponen su última sonrisa (para con nosotros) y el sistema de megafonía llama a quienes han olvidado pertenencias en su cabina o quizás aún no han finiquitado sus cuentas de a bordo.

El MSC Magnifica es auxiliado en su amarre por dos remolcadores y escoltado por un guardacostas de la Prefectura Naval Argentina.

Amarramos justo al lado del Infinity de Celebrity Cruises. Apuramos el último bocado del desayuno opíparo que recibimos diariamente en la nave y prometemos ponernos a régimen el próximo lunes.

Los amigos que hemos hecho a bordo nos despedimos, intercambiando papelitos con celulares y mails. El aire es melancólico y muchos no nos queremos bajar. Sin embargo en el teatro llaman a nuestro color de desembarque: Celeste 1 y allí vamos. Dando una última recorrida al piso 6 de la nave y luego bajando hasta el “gangway” (la pasarela de salida).

Una vez abajo nos subimos a un “bondi” de Plaza y vamos a buscar las valijas. La terminal Quinquela Martín nos recibe atestada de gente. Los próximos pasajeros del MSC Magnifica.

Atrás quedaron Ilha Grande con su maravillosa playa Lopes Mendes, Río de Janeiro y sus fuegos artificiales en Copacabana, Ilhabela, con sus paisajes maravillosos y sus no tan maravillosos “borrachudos” (mosquitos) y Punta del Este, la glamorosa perla uruguaya que nos brindara la única parada en la tierra del “chivito” y la Pilsen. 2000 millas náuticas de risas, anécdotas y un comienzo de año a toda orquesta, o quizás deberíamos decir una aventura Magnifica.

Vea al MSC Magnifica por dentro en nuestro FACEBOOK

Vea la posición actual del MSC Magnifica

Fuente: Noticias de Cruceros

Comentarios

comentarios

Powered by Facebook Comments

banner-costa-pie_noviembre-2016

MSC_Black_Friday

García Fernández Turismo

Alamo Rent a Car

Daily_Travelling_News

Minerbi & Silveira Comunicación Corporativa

Cruise Crew Only

Artefisico