Un crucero norteamericano visita Cuba

Explorer

El Explorer visitó Cuba luego de 9 años de ausencia.

Tras nueve años sin visitar Cuba, el crucero Explorer del programa académico Semester at Sea estuvo otra vez en La Habana, último destino de su itinerario. Desde que zarpó de Londres en agosto, sus 639 pasajeros, de los cuales 562 son estudiantes universitarios, mayormente de Estados Unidos, navegaron por 16 países, cumpliendo así con una filosofía y método de aprendizaje que combina el rigor de la docencia con la creación de experiencias de vida para promover un mayor entendimiento de la realidad internacional y el respeto a culturas diferentes.

Cuba había sido, desde 1994, parte de la ruta del crucero de Semester at Sea, pero en 2004 el gobierno de George W. Bush restringió los intercambios académicos y culturales entre Cuba y Estados Unidos y esta fructífera conexión entre ambas sociedades quedó truncada.

Hasta diez visitas se realizaron en ese período, tan crucial en la historia del país por las dificultades económicas que se atravesaban, y en el que, en siete ocasiones, los estudiantes se reunieron con el presidente Fidel Castro.

Afortunadamente, este año la embarcación obtuvo licencia para visitar la isla y en la mañana del lunes cientos de jóvenes estadounidenses, aunque también llegaron algunos de Canadá y México, desembarcaron en el puerto capitalino para permanecer en tierra cubana hasta el 12 de diciembre.

Intercambio previo

Considerando la trascendencia de la visita, interrumpida por casi una década en contra de la voluntad de sus promotores, el profesor titular de la Universidad de La Habana, Luis René Fernández Tabío, y la estudiante de Historia Marisol Botanes Oliva, se unieron a la comunidad de Semestre en el mar once días atrás, cuando se encontraba en San Salvador de Bahía, Brasil. El propósito fue propiciar distintos espacios de intercambio, para ofrecer algunas nociones acerca de la realidad cubana, antes de que los estudiantes arribaran.

En rueda de prensa, tras desembarcar, Fernández Tabío comentó que se trata de una universidad en el mar pues se pasea tanto como se estudia, y añadió que él trató de aportar a la formación participando en algunos cursos a los que le invitaron los profesores.

“Nosotros simplemente apoyamos los cursos. No hay tiempo en once días de impartir asignaturas; o sea, hicimos aproximaciones rápidas a la realidad de Cuba, la historia, la economía, la política. Todo se movía en función de los intereses de los alumnos, de los profesores, que nos invitaban a sus propios cursos de español, arte, política”, declaró.

Informó también que durante la travesía se proyectaron una serie de películas cubanas que ilustran el contexto actual, como Viva Cuba, Los dioses rotos, Memorias del subdesarrollo, Vampiros en La Habana y Habanastation.

“Le preguntan a uno de todo. Dudas, preocupaciones, qué hacen con la moneda, qué cambian. Apenas te dejan comer, se te sientan en la mesa y te hacen preguntas de cosas generales y específicas, como dónde se puede comer bien y bailar en Cuba”, relató el profesor.

Mientras, Botanes Oliva precisó que para ella participar en Semestre en el mar fue una experiencia muy importante, porque tuvo la oportunidad de compartir y hablar con universitarios norteamericanos y contarles de su país.

Respecto a cómo sucedían los intercambios, explicó que en su caso “tenía planificado almuerzos y comidas con los estudiantes todos los días, en una mesa sentada con seis o siete, y todos me preguntaban muchas cosas. Yo, por supuesto, les preguntaba también”.

Havanatur recibe

El Grupo internacional de turoperadores y agencia de viajes, Havanatur S.A. es el receptivo oficial del numeroso colectivo de jóvenes que desembarcó del Explorer.

El especialista Eloy Govea, director comercial de Havanatur Celimar, al frente de la operación, señaló en entrevista exclusiva que a pesar de que en términos organizativos esta visita ha supuesto un reto por su envergadura, han conseguido idear soluciones y respuestas efectivas ante las expectativas existentes.

“Tenemos esta operación por primera vez en Havanatur, no conocíamos las anteriores, pero todo está saliendo bastante bien. Tenemos un cronograma que ya ha sido visto al detalle con los prestatarios y las personas involucradas y estamos seguros de que va a ser un éxito”.

Govea apuntó que se ha diseñado un total de 18 programas académicos, que permitirán a los visitantes conocer distintos sitios del occidente del país, y aunque la zona oriental no ha sido incluida por la lejanía, se valoran para próximos años las posibilidades de Santiago de Cuba y Cienfuegos.

En esta ocasión, entre los principales destinos elegidos para las excursiones se encuentran Viñales, en Pinar del Río; Trinidad, en Santi Spíritus, y Bahía de Cochinos, en Matanzas.

Sin embargo, la opción que más convocó, logrando registrar a más de 400 personas, resultó ser un partido de pelota entre los equipos Industriales y Artemisa, de la capital y la provincia homónima, respectivamente, que como parte de la 53 Serie Nacional de Béisbol se enfrentaban este 9 de diciembre.

“Prácticamente es más del doble que la segunda excursión mejor vendida, lo cual no nos sorprende porque sabemos que el béisbol es parte de la cultura que compartimos los pueblos estadounidense y el cubano”, apuntó el especialista.

En aras de ofrecer una despedida memorable en la nación caribeña, donde concluye el periplo marítimo de seis meses, Havanatur ha organizado una Farewell celebration en el centro nocturno La Cecilia, donde los estudiantes norteamericanos podrán despedirse de los cubanos que les acompañarán en estos días.

“Estamos trabajando muy fuerte para que sea este el broche de oro de la operación”, aseguró Eloy Govea.

Si este intercambio académico entre Cuba y Estados Unidos recupera su ritmo y no sufre más obstaculizaciones, Havanatur volvería a trabajar como receptivo de Semester at Sea en 2014, en los días del 29 de noviembre al 3 de diciembre, cuando se prevé que el crucero efectúe su siguiente visita.

Los estudiantes opinan

En conversaciones con estudiantes que acababan de descender de la embarcación y se encaminaban a los autobuses que les conducirían a la Universidad de La Habana, en el Vedado, la mayoría reveló no poseer suficiente información sobre Cuba y, por tanto, tampoco demasiadas expectativas.

“Realmente no se qué esperar, sobre todo estoy muy emocionada por conocer a estudiantes cubanos y descubrir más sobre el sistema de educación y cómo es ir a la universidad aquí”, afirmó Kenzie Martin, estudiante de la Universidad Estatal de Colorado.

Wes Goldman, de la Universidad de San Diego, en California, aseveró que no conoce mucho de Cuba y supone “una experiencia nueva para todos”.

“Espero aprender sobre la cultura, conocer personas y ver la ciudad de La Habana”, agregó.

Por su parte, la joven Alex Johnson, de Ohio, dijo sentirse “muy emocionada por estar aquí”.

“La verdad, nunca pensé que vendría y estoy muy feliz con Semester at Sea, por romper las barreras y porque nos permitieran a nosotros venir aquí”, declaró.

La Universidad de La Habana

Una vez en las inmediaciones de la Universidad de La Habana, los cientos de jóvenes se congregaron en el cruce de las avenidas Neptuno y San Lázaro, justo en el Memorial del líder Julio Antonio Mella, donde universitarios cubanos les dieron la bienvenida al legendario centro de enseñanza capitalino.

“Nos honramos en recibirlos en nuestra isla y de esta manera afianzar los lazos que nos identifican como jóvenes comprometidos a mantener en alto la bandera de la amistad y la solidaridad”, expresó una joven en las palabras de saludo, leídas a nombre del estudiantado cubano.

Más adelante, Laritza Limia, presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria de la Universidad de La Habana, declaró que “esta es una oportunidad que permite a los estudiantes, especialmente de Norteamérica, conocer la cultura y tradiciones de Cuba en su realidad cotidiana.

Este programa de Semester at Sea reúne a jóvenes de 42 estados norteamericanos y de 250 instituciones, entre universidades y centros científicos, lo cual posibilita generar un intercambio académico superlativo entre la isla y Estados Unidos.

De acuerdo con José Manuel Febles González, director de relaciones internacionales de la Universidad de la Habana, “esto significa otro capítulo en la cooperación, en el ámbito académico, para que se conozcan los avances de la educación superior en Cuba”.

“Sin lugar a dudas, es la actividad de colaboración con Estados Unidos más grande en el ámbito académico en los últimos nueve años”, aseguró.

Febles González también informó que en el intercambio participan, en igual medida, las universidades de Matanzas y Pinar del Río, así como el Instituto de Relaciones Internacionales, y detalló que 54 estudiantes y 20 profesores del país participarán como guías en 12 excursiones-clases programadas, para visitar sitios de interés económico, social, cultural y educativo.

Luego del breve recibimiento, los jóvenes subieron con entusiasmo la escalinata, como hacen tradicionalmente en cada inicio de curso quienes comienzan en la casa de altos estudios.

Una misma familia

Al dejar atrás la insigne escultura del Alma Mater, los estudiantes del crucero comenzaron a dispersarse en las calles y paseos de la universidad, entre otros tantos cubanos de las facultades que allí radican, que miraban con curiosidad a los visitantes.

A los pocos minutos, todos ya estaban reunidos en la Plaza Ignacio Agramante, también conocida como Plaza Cadena, para escuchar sobre la historia del recinto docente y acompañar los agradecimientos de representantes del programa académico del que forman parte.

El científico Nicholas Iammarino, decano ejecutivo de Semester at Sea, comunicó que estaba encantado de regresar a Cuba y estar celebrando, coincidentemente, el 50 aniversario del programa, cuyo patrocinador principal hoy es la Universidad de Virginia.

“Esto realmente es una visita de gran importancia. Desde 1963 más de 45 mil estudiantes han estudiados en este programa, en representación de casi todas las universidades y colegios de Estados Unidos, al igual que de otras instituciones internacionales”, subrayó.

“Nuestra misión es muy clara. Estamos aquí para educar personas para el liderazgo, para el servicio, y en el éxito para moldear nuestro mundo interdependiente”, agregó.

Por su parte, la astronauta Kathryn Thornton, decana académica de Semester at Sea, insistió en que después de una ausencia de nueve años están muy emocionados por llegar nuevamente a Cuba.

“Hemos viajado por 16 naciones observando cómo lidian con los desafíos que todos enfrentamos para proveer buena educación, salud y aprender a ser ciudadanos sustentables de este planeta”, recordó.

“Nosotros deseamos aprender de ustedes y también compartirles lo que hemos aprendido alrededor del mundo”.

“Con nuestros viajes hemos creado montones de amistades por todo el mundo y estamos contentos de poder continuar ese círculo de amistad aquí en La Habana. Hay muchas diferencias pero somos una misma familia humana”, concluyó Thornton.

Definitivamente, con la visita a la isla del crucero Explorer, del programa académico Semester at Sea, la distancia entre Cuba y Estados Unidos, mucho mayor que la de 90 millas de mar que separa sus fronteras, podrá encontrar otro puente de amistad en el que deshacerse.

Esto es apenas un inicio, aunque uno que, sin dudas, incluirá muchos retornos.

Fuentes: Caribbean News Digital / Noticias de Cruceros

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  1 comment for “Un crucero norteamericano visita Cuba

  1. Mariela Pavese
    11 diciembre, 2013 at 12:25

    ¡Excelente nota! Ojalá sea símbolo del comienzo de una apertura mayor. Todos podemos aprender de todos bajo el manto del respeto por el otro. Esto favorece el intercambio de ideas y experiencias que es lo que nutre las mentes para mejorar los pueblos.
    Gracias otra vez por dejarnos conocer noticias que, muchas veces ni aparecen en los diarios.
    Un saludo,
    Mariela

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